Esta semana probamos Yamaha YZF R1

Si quieres disfrutar de una de las superbikes más completas y sentirte como si fueras un auténtico piloto de competición a lomos de una de las motos más completas, competitivas e interesantes del mercado, la Yamaha YZF R1 es la mejor opción gracias a su inspiración en MotoGp.

Estamos ante el buque insignia de las motos deportivas de Yamaha, que cuenta con un equipamiento excelente y unas características técnicas que te dejarán atónito además de poseer un diseño realmente espectacular que la hace parecer una auténtica moto de carreras.

Podemos empezar hablando del corazón de la moto, que cuenta con un motor de 998 centímetros cúbicos de cilindrada, con cuatro cilindros; además de contar con una configuración Crossplane que le permite llegar con facilidad a una potencia máxima de 200 caballos, por lo que te convertirás en el rey de la carretera.

La potencia, gobernada electrónicamente

Sin embargo, para conseguir esta potencia, no todo serán aspectos físicos ya que la electrónica también tendrá su parte de culpa gracias al nuevo mapeado de centralita con el que cuenta. Otro aspecto importante a destacar en este sentido, es la plataforma de medición inercial de seis ejes con los que cuenta; se ha renovado por completo para poder reaccionar mejor a los cambios de elevación repentinos que se produzcan en la rueda delantera. De esta forma, la R1 puede actuar de forma prematura sobre el control de tracción para ofrecer una mayor seguridad y confianza al piloto.

Además de ofrecer estas mejoras en la centralita, cuenta con un sistema de cambio semiautomático que, a diferencia de antes donde solo permitía subir las marchas sin embrague, es bidireccional facilitando la conducción, logrando que los pilotos disfruten más de la conducción.

La suspensión es otro de los aspectos más interesantes de esta Yamaha YZF R1 puesto que están gestionadas electrónicamente y vuelve a ser Öhlins el fabricante que las monta. Esta vez con una versión Smart EC2 ofreciendo una suspensión más inteligente, rápida y precisa.

También contará con nuevas funcionalidades especiales en cuanto a suspensiones se refiere, evitando aspectos como los hundimientos excesivos cuando se acelera mucho o en el frenado, ajustándose de forma perfecta. De todas formas, es un aspecto que se puede personalizar de forma automática o manual para que se ajuste a las preferencias del piloto. Con esto, lo que se consigue es una mejor firmeza en cualquier momento, que se traduce en que el piloto se mostrará más cómodo y seguro sobre la Yamaha YZF R1.

Sin duda, se trata de la mejor forma de poder sentirse como un piloto de carreras, conduciendo esta Yamaha YZF R1.

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